Muévete en esta WEBMuévete en esta WEB

Encuéntranos  SIN PUBLICIDAD en  http://angarmegia.com

Envía tu trabajo

IIr a índices

Ir a herramientas de trabajo

Surium: otro mundo

Noemí Cerdán Úbeda

13 años -

IES Azcona Almería

 
 

Capitulo I

 

¡¡Riiingg!! ¡¡Riinngg!!

Sonaba el despertador.

Me levanté como cada mañana. Me vestí, desayuné y tomé el camino del instituto. Noté que alguien me perseguía. Me di la vuelta pero no vi a nadie.

¡Habría sido imaginación mía!

No obstante algo me decía que no era imaginación. Durante  todo el trayecto tuve la sensación de que me seguían. Llegué donde me esperaba Nuria.

-Hola, Nuria! -dije.

Nuria tenía de mi edad, tenia catorce años, aunque era algo más baja que yo. De pelo moreno y rizado y ojos grises,  ¡era muy simpática!

Y siempre descubría cuando me había pasado algo.

- Hola, Rocío, ¿qué te pasa? Te veo un poco rara

- ¡Ah, si! Es que durante todo el camino me ha parecido que me seguían, o... algo así..

- ¡Bah, tonterías! ¿Quién te va a seguir?

Eso mismo me preguntaba yo. Entramos a clase. No podía dejar de pensar, tenia una extraña sensación de peligro que nunca había experimentado.

- ¡Señorita Rocío!

Me llamaba el profesor. Cuando escuché mi nombre di un respingo.

- ¿Si,  profesor?

- ¿Se puede saber en que piensas que no prestas atención a la clase?

- No, en nada. Estaba pensando qué había que hacer de Sociales.

- Sobre eso ya tendrás tiempo de pensar después. Ahora atiende, que dentro de unos días tenemos el examen de matemáticas.

Pasaron y pasaron las horas...

- Rocío, ¿quieres que te acompañe?

- No, no es igual, puedo ir sola. ¡Tranquila! Hasta mañana.

Me despedí de Nuria y tomé el camino de vuelta a casa.

¡Otra vez tenía esa extraña sensación de peligro! ¡Otra vez percibí que alguien me seguía!

Tuve la  idea de esconderme en un portal y esperar que pasara aquella persona. Fui hacia uno cercano me escondí,  pero nadie pasaba ... Esperé hasta que pasó un cuarto de hora y... ¡nada!

Debía seguir camino a casa o mi madre se preocuparía. Anduve hasta que vi un hombre que me resultó familiar. ¡Era él quien que me perseguía! Decidí seguirle. Debió darse cuenta porque cada vez andaba más rápido. Entró en una tienda y cruzó una puerta. Fui tras él, pero cuando entré en la habitación ya no estaba. ¿Dónde se habría metido? Seguí investigando pues la habitación era muy grande. Pude descubrir una puerta escondida detrás de la pared. Sin pensárlo entré. De pronto, todo era borroso. Estaba mareada. Casi no podía sostenerme en pie.

Me desmayé...

CONTINUARÁ

Noemí Cerdán Úbeda

Contacta con la autora

 

Volver a la página principal de Jóvenes Creadores

Envía 

tu

trabajo


Subir a PANEL de NAVEGACIÓN


Antonio García Megía y María Dolores Mira y Gómez de Mercado

Muévase en esta WEBMuévase en esta WEB

Haz tus búsquedas en la RED sin salir de esta página

 

Google


dmoz.org

Busca la información que necesitas dentro de este sitio
 

Cortesía de FreeFind

Recomienda esta Web a un amigo

orienht.gif (1944 bytes) Hacer PAGINA de INICIO

Agrégar a FAVORITOS 


CURIOSIDAD ESTADÍSTICA

Desde el 27  de abril de 2004 se han visitado un total de   páginas en las diferentes secciones de esta WEB

 Otros contadores