ESTRUCTURAIntroducción:
Invocación al
público para que preste atención y a la Virgen o los Santos
para que ayude al recitador a hacerlo bien. En ella califica
siempre la historia como rara, notable, admirable... Da
tiempo a que el espectador distraído se acerque al grupo.
Son del tipo:
"Hombres, mujeres y niños,
mendigos
y caballeros,
paisanos y militares,
carcamales y mancebos.
El
que ya no peina canas
porque se quedó sin pelo,
y
el que el tupé se compone
con bandolina y ungüento..."
"Y
aquí se acaba el romance
que en el pliego escrito está,
sólo dos céntimos cuesta
a
quien lo quiera llevar".
Muchos pliegos fueron prohibidos por la Iglesia y figuraron
en el Índice de libros prohibidos.
EJEMPLOS
Los calzones y las alforjas (Fragmento)
Todo casado me escuche,
todo viudo se suspenda,
todos los mozos y niños
les suplico que me atiendan,
que miren con quien se casan,
que no se fíen de viejas,
de mozas, ni de casadas,
ni de viudas zalameras,
ni tampoco de beatas,
ni de las niñas pequeñas,
porque aquel que se fiare
le saldrá muy mala cuenta:
y si me dan atención
explicaré con presteza
lo que las mujeres son,
manifestando sus tretas,
sus chismes y sus enredos,
sus marañas y cautelas,
dando principio al asunto
comenzaré por las viejas.
Estas por lo regular
la mitad son alcahuetas,
llevando chismes y enredos,
armando donde hay paz guerra;
al argumento está claro,
pues se ve por la experiencia
en cualquier parte del mundo,
ciudad, villa, casa ó venta
que por desdicha ó desgracia
llegare a entrar una vieja,
meterá tanta cizaña
como metió Ana Bolena
con el cardenal Bolseo
cuando perdió la Inglaterra
[...].
El crimen de la Ermita del Cristo del Otero
Reparen con atención
en la lista de sucesos
y vean lo que ha pasado
en el Cristo del Otero.
En la ermita de su nombre
un crimen se cometió,
que ha causado en toda España
tristeza y gran conmoción.
A un pobrecito ermitaño
que vivía santamente,
entre cuatro criminales
le prepararon la muerte.
A la vieja (la que lo
asistía) la han dejado
en una columna atada
y la dicen que no chille,
pa que no se sienta nada.
Isabel que era la vieja
cuando pudo desatarse
abrió la puerta en seguida,
bajó la cuesta a dar parte.
En las primeras viviendas
se detiene a referir
la muerte del ermitaño
a lo que ella pudo oír.
Al bueno del ermitaño
cuando más tranquilo estaba,
aquellos cuatro ladrones
a la puerta ya llamaban.
A la puerta dieron golpes
y Mariano respondió,
y al tiempo de abrir la
puerta
cuatro enmascarados vio.
Al tiempo de abrir la puerta
al ermitaño atropellan
y los cuatro forajidos
sus pistolas le presentan.
Preguntan en el portal
con sus palabras serenas
y en seguida le amarraron,
y otro se llevó a la vieja.
Le pidieron el dinero
y al ver que aquél no lo
daba,
le tumbaron boca abajo
y grandes palos le daban.
El decía:
-¿y qué queréis que tengamos
si no hay más que las
ofrendas
que traen fieles devotos,
y todo es mera promesa?
Al ver que Mariano calla,
más adentro le metieron
y lumbre en un calderillo
para quemarle encendieron.
Por fin el pobre ermitaño
dijo: -En aquella ventana
tengo en un bote escondido
los dineros que guardaba.
Al instante van por ello
Y a donde dijo, allí estaba;
tenia unas mil pesetas
en un bote de hojalata.
Empezaron a quemarle
por ver si más declaraba,
y una vez que quedó muerto
la ermita la registraban.
IMÁGENES REALES Y MÁS EJEMPLOS
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