|
Encuéntranos SIN PUBLICIDAD en http://angarmegia.com |
|
IIr a índices |
Ir a herramientas de trabajo |
||
|
|
|
![]() |
Desaparición en High Side |
![]() |
Sara Gávez Cañadas 13 años - IES Azcona Almería |
|
Daban las doce en el reloj de la plaza del pueblo cuando el maullar de un gato llamó la atención de un viejo búho. Como cada sábado por la noche, mis amigos y yo habíamos quedado allí para dar una vuelta y hacer nuestras rondas de historias de miedo. Primero llegó Luis “El Empollón”, siempre puntual. Alto y delgado, lleva el pelo aplastado y engominado, gafas y pantalones con tirantes, lo más parecido a Steve Urkel. Después llegué yo. Me llamo Natalia, soy alta, delgada, y saco buenas notas en el instituto, una chica normal. En tercer lugar llegó Fernando, fuerte, guapo, listo y divertido. Justo detrás de él iban Alicia y Sonia que eran las “pijas” del grupo. Las dos estaban colgadas por él y, muy a menudo, se peleaban por su amor o, simplemente, por uno de sus elogios. Unos quince minutos después llegaron Marta, Carla, Julia, Juan y Marcos, todos ellos eran hermanos aunque ninguno se parecía. - Bueno ya estamos todos, ¿no? – Dijo Luis. Segundos después se levantaron y pusieron rumbo hacia el lugar donde siempre se reunían, “La Cueva”. Después de una larga caminata llegaron a su destino. La cueva, en realidad, era una cabaña. Le pusieron ese nombre para que pareciera más misteriosa, porque estaba en medio del bosque. Esa noche transcurrió como siempre. Contamos nuestras historias de miedo, comimos chuchearías, jugamos a juegos de mesa y hablamos de nuestra clase y nuestra infancia. Llegó el lunes y como siempre… -Otra vez lunes…- dijo Julia. -Ya ves, que mal. ¡Con lo bien que se está en la cama!– corroboró Marcos. - ¡Jope! ¡Pues a mi no me ha dado tiempo a maquillarme!– dijo Alicia. - ¡Uff!¿Tú sólo piensas en eso?– inquirió Carla. Y así comenzó, como cada mañana, una nueva pelea entre Carla y Alicia. Pasó la semana y por fin llegó el viernes.
Una semana muy movida.
Era viernes, ese día amaneció un poco nublado, un poco raro, ya que era verano y había más de 40ºC. Y esta vez, ¡Alicia y Carla no se pelearon! Algo, en verdad, muy extraño porque llevaban haciéndolo desde que se conocieron, pero no le dimos importancia a esas cosas. - ¡¡¡¡Por fin Sábado!!!! – dijo Marta a Juan nada mas levantarse - Otra vez amaneció nublado, parece que se acercan lluvias a nuestro pequeño pueblo – comentó Marcos. Llegó la noche y ¡como no!, volvimos a quedar. Esa noche planeamos lo que íbamos a hacer el sábado próximo ya que iba a ser un gran sábado. Durante la semana seguimos planeando, compramos muchas cosas, redecoramos “La Cueva”… El viernes por la noche… -¡Qué bien nos lo vamos a pasar mañana!– dijo Julia. -¡Hay que ver como pasa el tiempo! - se lamentó Marta. Y hablando, sin darse cuenta, se durmieron…
El gran Sábado
Finalmente llegó ese sábado tan deseado. Las chicas quedamos en mi casa para arreglarnos. Nos pasamos más de cuatro horas embelleciéndonos, aparte de porque éramos muchas porque… -!!!!!!!!!!!Caaaarrrrlaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!– Gritó Alicia. -¿Se puede saber para que me chillas, si estoy aquí, a tu lado? – Dijo Carla. -¿Qué has hecho con mi vestido?¿Me quieres decir donde está? No estoy para juegos, tengo que hacer muchas cosas todavía y no me va a dar tiempo. Así que ¡dímelo ya!– prosiguió Alicia. -Yo no te he quitado nada, ni se donde está. ¡Eres eres una pelmaza!¿Porqué no buscas en lugar de gritarme?– contestó Carla. -Está aquí–, dijo Sonia. -¡Cómo no!¡A ver si la próxima ve miramos mejor, eh!– Siguió diciendo Carla. Mientras los chicos estaban…¿Por cierto, dónde estaban los chicos? ¡Aaah, bueno! Según ellos, arreglándose también, aunque de eso hay poco que creer ya que ellos no son muy presumidos que digamos. ¡Por fin llegó la noche! Quedamos en el mismo lugar. Todos íbamos arreglados y muy contentos. Se notaba que era una gran noche. Cumplíamos un año como pandilla. Sé que puede sonar un poco cursi para algunos, pero para nosotros era un día especial. -Parece que nos equivocamos al decir que se iban a arreglar muy poco – Dijo Marta. -¡Qué guapo estás, Fer!- Dijeron Alicia y Sonia mientras peleaban por ver quien estaba mas cerca de él. ¡Qué decepción! ¿Por qué siempre le ponen diminutivos a los nombres estas dos? ¡Fer…!, ¡eso si que es cursi!. Vale, si, se le pueden poner diminutivos a muchos nombres, pero ¡es que ellas se los ponía a todos! Como cada sábado no dirigimos a “La cueva”. Esta vez tardamos muy poco en llegar todas las chicas. Nosotras íbamos con los ojos vendados. Según ellos, nos iban a dar una sorpresa. Por fin nos quitaron los pañuelos y ¿qué vimos? ¡Algo increíble! Nuestra cabaña, aquella cabaña vieja y un poco apagada, ¡se había convertido por una noche en la cabaña más luminosa y hermosa de todas las que he podido imaginar! Era mucho mas grande. Construyeron un ascensor de madera. Habían hecho dos habitaciones para poder dormir allí, siempre nos quejábamos de que nunca podíamos quedarnos, y una especie de terraza. ¡Y lo habían decorado e iluminado! Era una noche perfecta. Estábamos mis amigos y yo, teníamos chuches, anécdotas para contar... ¡Queríamos investigar que más cosas habían construido los chicos…!
Un niño nuevo
A principios de Enero, más concretamente el día 10, vino un niño nuevo. Era un poco raro porque ya llevábamos mucho tiempo de clases. Era alto, moreno y con los ojos azules. -¡¡¡¡¡Qué fuerte y qué guapo es el niño nuevo!!!!! – Dijo Alicia. - Pues si, la verdad es que es mono. – seguí yo. Y así comenzó, como cada día, una hermosa mañana de instituto. A primera hora teníamos Ciencias Naturales. De repente sonó la puerta. Era el jefe de estudios que nos presentaba al nuevo compañero que se iba a quedar en nuestra clase. Se llamaba Patric y era francés. - Tratadlo bien y enseñarle pronto a hablar español, porque el idioma lo entiende poco – Nos advirtió Don Rafael. - ¡Si! Lo cuidaremos mucho – Gritó Sonia, que pensaba en alto. Llegó la hora del almuerzo. Patric me daba un poco de pena. Estaba solo y miraba como nos divertíamos. Decidí hablar con él. - ¡Hola! Soy Natalia, encantada – Le dije. Tras un silencio un poco incomodo… - ¿Me entiendes? - Probé a decirle mientras hacía gestos, aunque me sentía algo ridícula. - ¡Hola! Soy Patric. Un placer conocerla – Me contestó mientras estrechaba mi mano. Y esa fue nuestra primera conversación… quizás un poco corta. Pasaron los días y Patric cada vez dominaba mejor el español. Un viernes, nos escucho hablar sobre “la cueva” y se interesó por saber qué era. Lo discutimos entre nosotros y decidimos que, después de cuatro meses de clase, podíamos decirle de que se trataba. Llego el sábado por la noche, y quedamos como siempre. Mientras andábamos creímos que alguien nos seguía, aunque no le dimos importancia porque nos dimos la vuelta y no vimos nada.
Un encuentro inesperado
Ya era veranos y siempre quedábamos por las tardes para ir a la cabaña. ¡Como teníamos nada que hacer…! Andábamos muy tranquilos, hablando de nuestras cosas, cuando vimos que nuestro ascensor estaba arriba. ¡Qué raro! Siempre solíamos dejarlo abajo para el día siguiente. Sigilosamente subimos por las escaleras y llegamos a la habitación de los chicos. ¿Quién estaba allí? No era otro que Patric, que había descubierto nuestro escondite. Estaba dormido, así que nos colocamos en corro. Alicia se acerco mucho y… -¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!! – Gritaron Patric y Alicia a la vez. -¿Qué haces aquí? – Preguntó Luis. - Es que tenia curiosidad por ver vuestra cabaña – Respondió Patric. Después de haberle enseñado la cabaña, aunque parece que ya se la conocía, decidimos hacerle parte de nuestra pandilla. Como todavía no sabía mucho de nosotros, ya que desde que llegó aquí ha pasado muy poco tiempo, así que el sábado siguiente lo ocupamos en hablarle de nosotros. ¡Lo raro es que sólo quería saber nuestras cosas! Él no hablaba de su vida, ni su pasado.Lo único que sabemos de él es su nombre, de dónde viene, cuándo es su cumpleaños y que su padre murió, aunque todavía no nos ha dicho de qué o por qué.. Patric cumplía 14 años el dia 5 de marzo, así que decidimos hacerle una fiesta sorpresa. Durante toda la semana, estuvimos comprando cosas, decorando la cabaña..., ¡vamos haciendo todo lo posible para que ese día fuera el mejor día de su vida!
Una fiesta con muchas sorpresas.
El viernes día 5, nos mostramos indiferentes ante él. - ¡¡¡¡Hoooooooooooola!!!!!¿A que no sabéis que día es hoy? – Dijo Patric con mucha ilusión. - ¡¡No...!! - contestamos todos a la vez. - ¿Qué día es hoy? – Peguntó Marta. - ¡¡¡Hoy es 5 de Marzo!!!¿Os suena esa fecha? – Volvió a insistir. -¡¡No...!! -Volvimos a responder. - ¡Ah, sí, ya lo sé! - Se apresuró a decir Alicia muy segura- ¡Hoy es el día oficial de la manicura!- prosiguió. Patric bajo la cabeza en señal de decepción y se fue. Mientras, nosotros no podíamos creer lo bien que lo había hecho Alicia. Así que le dimos la enhorabuena. Y nos respondió: -¡Gracias, que guay!, pero, ¿por qué me lo decís?¿Es que os queréis apuntar a mi sesión de manicura por ser el gran Día Oficial de la Manicura?. Lo dijo tranquilamente mientras iba moviendo su alzada cada vez que decía una palabra. Me quedé alucinada, -¡No puedo creer que haya personas tan pijas en este mundo! - exclamó Carla Por fin terminó el día ya nos disponíamos inicial la operación “Cumpleaños Feliz” - Jaja...
CONTINUARÁ Sara Gálvez Cañadas |
|||
| Prosigue tu Navegación | ||||
|
|
Envíar un trabajo |
Subir a PANEL de NAVEGACIÓN |
|
|
Antonio García Megía y María Dolores Mira y Gómez de Mercado
|
Recomienda esta Web a un amigo |
|
|
CURIOSIDAD ESTADÍSTICA
Desde el 27 de abril de 2004
se han visitado un total de
páginas en las diferentes
secciones de esta WEB
Otros contadores